Consejo de Especialidad Mecánica y representantes de GCER encabezaron el conversatorio Fiber Reinforced Plastics

Consejo de Especialidad Mecánica y representantes de GCER encabezaron el conversatorio Fiber Reinforced Plastics

El martes 7 de enero, en el auditorio del Colegio de Ingenieros de Chile, se realizó un conversatorio organizado por el consejo de Especialidad Mecánica que contó con la presencia de miembros de GCER, empresa internacional originaria de Túnez, dedicada a producir Fibra de Vidrio Reforzada (Fiber Reinforced Plastics o FRP en inglés). A la instancia asistieron dos de sus principales autoridades, Mohamed Bouassida, de Francia, director y CEO, y Nizar Boulila, de la fábrica en Túnez, jefe de producción. En representación del Colegio de Ingenieros de Chile participaron Arturo Gana, presidente de la entidad, Felipe Solorza y Alejandro Garcia, presidente del consejo de Ingeniería Mecánica.

Durante el encuentro se trataron temas en relación a los componentes, ventajas y posibilidad de implementación de este producto en Chile. El FRP, es definido como una combinación de materiales, que dan como resultado un material que potencia sus propiedades. De esta manera los materiales que componen el FRP funcionan mejor estando mezclados y no separados. Aquellos materiales que componen el FRP, constan de una matriz, que es una resina que actúa como “aglutinante”, para proporcionar protección. Luego, fibra de vidrio que permite la resistencia a esfuerzos mecánicos; y por último, los aditivos que mejoran la calidad del producto. Los materiales recién mencionados, conforman la composición típica de una estructura hecha de FRP, la cual consta de tres capas. La primera, de anticorrosión, que está en contacto directo con el fluido; la segunda, una capa estructural (compuesta de 70% de resina y 30% fibra de vidrio) y la última capa, que brinda resistencia mecánica y protege la estructura de las afecciones del medioambiente (compuesta de un 50% fibra de vidrio y 50% resina).

Para Mohamed Bouassida, director de la compañía, “el FRP se acomoda a las necesidades que busca el cliente, y en general las soluciones son precisas. Los fabricantes anhelan mejorar los costos de solución; lo que ejemplifica con un estanque de FRP, que alcanza un 30% menos en precio que el acero. Pudiendo mejorar aún más sus propiedades, añadiendo aditivos".

Además de su precio, el FRP se caracteriza por ser dúctil. El jefe de producción de GCER, Nizar Boulila, cree que “el FRP permite resolver problemas de fabricación de piezas complejas, en términos de su forma, pudiendo realizar modificaciones una vez hechas. Por ejemplo, cortar a la medida”. Además, destacó la superficie suave, lo que es una ventaja a la hora de aprovechar las bajas pérdidas de carga hidráulicas, siendo parecido al acero, pero más liviano.

Cabe mencionar, que el mercado químico ocupa el primer lugar de consumo de este producto con el 40% y 70% de las adquisición, para uso de cañerías y estanques de almacenamiento.

Bouassida, además de destacar la flexibilidad del producto con sus clientes, mencionó el desempeño que el material tiene con el ambiente: “se utiliza además, para reducir las emisiones en las instalaciones de sus clientes para aplicaciones de lavadores de gases, resistiendo hasta los doscientos grados. En Chile antes de esto, se fabricaban materiales con resistencia entre los noventa y noventa y tres grados, y otros como el PVC que pierde sus propiedades a los treinta y cinco grados”.

Finalmente, la durabilidad y resistencia de este producto, además de su precio, permiten que el FRP se instale progresivamente en los mercados y en la industria chilena como es el caso de las plantas desalinizadora de la región de Atacama.