El Día Nacional de la Ingeniería y su origen

El Día Nacional de la Ingeniería y su origen

«El 13 de mayo de 1647, a las diez y 30 de la noche, un gran terremoto azotó al país, posiblemente el más violento ocurrido en siglos, desde el valle del Maule hasta el Choapa, conocido como el Terremoto Magno. En instantes murió el 25% de la población y fueron destruidos edificios, iglesias y viviendas, puentes y caminos, los sistemas de captación de agua bebestible y la cárcel y el hospital en Valparaíso y en Santiago. Los cronistas de la época señalan que «un repentino remezón que se prolongó por varios minutos sacudió la tierra con violencia extraordinaria», y «los edificios se estremecieron desde los cimientos hasta el techo, crujieron con un ruido que acrecentó el del terremoto y aflojaron sus amarras».

El amanecer del día siguiente, del 14 de mayo, fue desolador para los sobrevivientes, sin agua, con la comida enterrada bajo los escombros y los molinos derrumbados por la violencia del movimiento. Sin embargo, dotados de una energía y una entereza insospechadas, procedieron a enterrar los cadáveres, para luego iniciar el primer proceso de reconstrucción del país mientras aún continuaban aterradoras réplicas y no se despejaba el polvo de los escombros. La reconstrucción comprendió una gran cantidad de proyectos de ingeniería que hubo que planificar, financiar y llevar acabo con todas las limitaciones de la época, la falta de recursos y la amenaza permanente de nuevos peligros. Sin embargo el tesón de sus habitantes y la dedicación de estos ingentes ingenieros, arquitectos y constructores, ya sea por profesión o por mera necesidad, llevaron adelante una tarea heroica.

En homenaje a estos hombres y mujeres anónimos, que el destino convirtió en verdaderos ingenieros y que con su conducta forjaron el carácter nacional de manera indeleble, es que el gobierno de Chile instauró el 14 de mayo de cada año como el Día de la Ingeniería Nacional. A ellos los recordamos en esta fecha y reiteramos el compromiso para continuar laborando infatigablemente por el progreso del país.»

Presidente del Colegio de Ingenieros, Fernando Agüero.