Del VLT al ALMA

El Comité de Investigación, Desarrollo e Innovación organizó el Seminario “Del VLT al ALMA: Innovativa Evolución de la Observación Astronómica” en la que expuso el Dr. Theodoro Nakos, PhD en Astronomía de la Universidad de Liège Bélgica y ESO Staff Astronomer del Observatorio ALMA, dando a conocer la importancia de este proyecto para Chile y las informaciones que se obtendrán de los estudios que se logren desarrollar en este centro astronómico.

El Dr. Nakos explicó que para poder comprender la física de los objetos observados, es necesario detectar (y registrar) su energía. Según la energía emitida, se necesitan distintos tipos de instrumentos y de observaciones sea desde la tierra o desde el espacio.

“El beneficio que nos entrega la astronomía es el estudio del universo que nos rodea y que se realiza combinando distintas disciplinas e instrumentos de medición, lo que nos proporciona no sólo el entendimiento del Cosmos sino también el avance asociado a las ciencias y las tecnologías empleadas” afirmó el Dr. Theodoro Nakos.

Los criterios que se utilizan para elegir un sitio para instalar un observatorio (óptico) son: excelentes condiciones climáticas (noches despejadas, atmosfera estable y de baja humedad), estabilidad política y social de la zona y condiciones sociales para el personal que habitará en ellos, tales como seguridad, colegios, conectividad, etc.

Los observatorios de la ESO que existen en el país están ubicados en la zona norte y centro de nuestro territorio, en ellos están Chajnantor, Paranal y La Silla.

El observatorio ALMA nace de una asociación entre Europa, Norteamérica y Asia del Este (Japón y Taiwán), con la cooperación de Chile. ALMA está compuesto por un total de 66 radiotelescopios que captan señales en la parte milimétrica y submilimétrica del espectro electromagnético. Una vez que se complete el total de 66 antenas, ALMA tendrá la sensibilidad y la resolución equivalente a la de una sola antena de 14 Kilómetros de diámetro.

Las pruebas a las que se someten las antenas comprenden el estudio de la calidad de su superficie, que no puede tener imperfecciones mayores de 1 parte en 10^6. La recepción de las señales radioeléctricas se hace mediante placas CCD instaladas en el foco de la parábola y que operan a la temperatura del Helio líquido, 4 grados Kelvin. El conjunto receptor se mantiene dentro de estanques criogénicos que tiene una gradiente de temperatura que aumenta gradualmente desde el foco de la antena hacia el fondo del estanque que tiene la temperatura ambienta y desde donde sale la señal eléctrica y se conecta a un ¨correlator¨ que sincroniza las señales de todas las antenas para guardarlas en códigos numéricos en los deferentes computado que conforman la red de estudio de las países asociados.

Al finalizar, el Dr. Nakos señaló que para el año 2020, el 70% de la superficie de telescopios a nivel mundial estará en Chile; y en ese mismo año estarán operando en el país los 3 telescopios ópticos más grandes del mundo: E-ELT (40m), el LSST y el GMT, además del radiotelescopio ALMA. Al respecto destacó que la mayoría de los ingenieros y técnicos de la ESO son chilenos. El trabajo realizado en altura requiere de condiciones psicofísicas adecuadas para poder efectuar trabajos de precisión y a través de sistemas de control remoto en ambientes de baja presión atmosférica y humedad ambiente, para después convivir con las demás personas en ambientes amplios y cómodos pero cerrados al exterior.  Ello requiere el dominio fluido del idioma oficial de ESO, el inglés, no sólo desde el punto de vista del leguaje técnico sino además en los aspectos sociales de la convivencia entre personas de distintas nacionalidades.

La presentación del Dr. Nakos, aplaudida con entusiasmo por el público presente, puede verse en Del VLT al ALMA