Ética e innovación al servicio del país: estudiantes de Ingeniería participaron en Hackathon sobre Transporte Sustentable en el Colegio de Ingenieros

Esta ha sido una experiencia maravillosa porque nos permite trabajar directamente con los estudiantes y construir puentes entre la universidad, la sociedad y el Colegio de Ingenieros. Es una oportunidad para mostrarles que la ética no es un concepto abstracto ni un complemento de su formación, sino una responsabilidad que deberán asumir en cada una de las decisiones que tomen como profesionales. Espacios como este nos invitan a reflexionar en conjunto sobre el tipo de ingeniería que queremos construir y cuál será el futuro que imaginamos para Chile», Gabriela Arriagada.

Una jornada de reflexión, creatividad y aprendizaje se vivió en el Colegio de Ingenieros de Chile, donde estudiantes del curso Ética para la Ingeniería del Instituto de Éticas Aplicadas UC participaron en un Hackathon dedicado al desafío del Transporte Sustentable. La actividad permitió que los futuros profesionales aplicaran los conceptos éticos revisados durante el semestre para proponer soluciones concretas a problemáticas actuales, vinculando su formación académica con las necesidades de la sociedad.

La iniciativa contó con la participación de la profesora Gabriela Arriagada, junto a los ayudantes del curso, quienes acompañaron a los equipos durante el desarrollo de sus propuestas. El jurado estuvo integrado por Carolina Vladilo, vicepresidenta de la Comisión de Transportes del Colegio de Ingenieros, y Mauro Grossi, ex secretario general de la institución, quienes entregaron su visión desde la experiencia profesional y compartieron reflexiones con los estudiantes sobre el rol ético que tendrán como futuros ingenieros e ingenieras.

Para Gabriela Arriagada Bruneau, académica del Instituto de Éticas Aplicadas UC, este tipo de iniciativas son fundamentales para acercar la formación universitaria al ejercicio profesional: «Esta ha sido una experiencia maravillosa porque nos permite trabajar directamente con los estudiantes y construir puentes entre la universidad, la sociedad y el Colegio de Ingenieros. Es una oportunidad para mostrarles que la ética no es un concepto abstracto ni un complemento de su formación, sino una responsabilidad que deberán asumir en cada una de las decisiones que tomen como profesionales. Espacios como este nos invitan a reflexionar en conjunto sobre el tipo de ingeniería que queremos construir y cuál será el futuro que imaginamos para Chile», destacó.

Por su parte, Vicente Assadi, ayudante del curso Ética para la Ingeniería, relevó la importancia de que los estudiantes puedan aplicar sus conocimientos en escenarios reales: «Esta es una oportunidad muy significativa para que los estudiantes pongan en práctica, a través de un caso concreto, todos los conceptos y enfoques éticos que hemos trabajado a lo largo del curso. La ingeniería tiene un impacto directo en las personas y en la forma en que vivimos como sociedad. Comprender que detrás de cada decisión técnica existen implicancias humanas, sociales y medioambientales es una parte esencial de su formación profesional», señaló.

En tanto, Matías Fuentes, también ayudante del curso, destacó el valor pedagógico que tiene el ejercicio de enfrentar desafíos reales en un entorno colaborativo: «Es una experiencia muy enriquecedora poder observar cómo los estudiantes toman los aprendizajes adquiridos durante el semestre y los transforman en propuestas concretas. Ver cómo dialogan, argumentan y aplican principios éticos para abordar problemas complejos demuestra que la ética es una herramienta práctica para la ingeniería. Estas instancias fortalecen su capacidad crítica y los preparan para enfrentar los desafíos que encontrarán en su vida profesional», comentó.

Durante la jornada, los equipos presentaron sus propuestas ante el jurado, recibiendo comentarios y orientaciones desde la experiencia laboral, en un espacio que permitió enriquecer el diálogo entre las nuevas generaciones de ingenieros y quienes han liderado importantes desafíos profesionales en el país.

El Colegio de Ingenieros de Chile agradece el apoyo de Banco Bci y Morris & Opazo | Partner AWS para la realización de esta actividad, así como el trabajo del equipo organizador liderado por Andrea Rojas Escalona y Marcela Méndez, quienes hicieron posible este encuentro.

Sin duda, este Hackathon reafirma la importancia de generar espacios donde la ética, la innovación y el compromiso con el desarrollo sostenible dialoguen con la formación de las futuras generaciones de ingenieras e ingenieros.

¡Vamos por más Hackathones! Porque son los estudiantes quienes, con sus preguntas, ideas y entusiasmo, siguen inspirando el futuro de la ingeniería.