Ingeniería y energía: El rol del Biobío en la transición hacia una matriz más sostenible

En un contexto marcado por los desafíos energéticos y productivos del país, el Colegio de Ingenieros Zonal Biobío, a través de su Comisión de Desarrollo Productivo, participó en una instancia de diálogo orientada a fortalecer la articulación entre actores clave del territorio, con foco en la transición energética y el desarrollo sostenible.
Desde la comisión, su presidente, Pablo Alarcón, destacó la relevancia de generar capacidades y avanzar hacia objetivos compartidos: “Nos cruzamos en un objetivo común que está profundamente conectado con el desarrollo sostenible del país y de la zona”, señaló, enfatizando la necesidad de construir redes de colaboración en torno a estos desafíos.
En la misma línea, Mauricio Franjola, gerente de Programa H2V Biobío valoró la participación activa de profesionales del área, destacando el rol de la ingeniería en la resolución de problemáticas complejas vinculadas a la energía: “Es fundamental contar con profesionales que están en el día a día enfrentando estos desafíos, especialmente en un escenario donde los problemas energéticos son cada vez más relevantes a nivel global, nacional y regional”, indicó.
Por su parte, José Seguel, integrante de la Comisión de Desarrollo Productivo, subrayó el aporte que puede realizar la ingeniería desde una perspectiva técnica y aplicada: “Estas instancias son clave para aportar a la sociedad y a las empresas, especialmente en ámbitos como la eficiencia y la optimización, que hoy son fundamentales para el desarrollo productivo”, explicó.
Uno de los focos centrales del encuentro fue la necesidad de generar condiciones que permitan a la industria avanzar hacia una transformación de su matriz energética. En este sentido, se destacó la importancia de impulsar alianzas estratégicas entre instituciones, como la colaboración con el Colegio de Ingenieros, con el objetivo de facilitar este proceso de manera articulada.
“Lo que buscamos es generar las condiciones habilitantes para que la industria del Biobío —y eventualmente del país— pueda avanzar en esta transición, entendiendo que se trata de un proceso progresivo que requiere coordinación y trabajo conjunto”, señalaron desde la instancia.
Actualmente, el programa se encuentra en un proceso de ajuste estratégico, con un enfoque centrado en la transición energética, el desarrollo del hidrógeno y sus subderivados. Se espera que a fines de mayo se den a conocer nuevas definiciones y lineamientos en torno a esta materia.
Este tipo de espacios refuerza el rol del Biobío como un territorio clave en los desafíos energéticos del país, posicionando a la ingeniería como un actor fundamental en la construcción de soluciones sostenibles y en el fortalecimiento del desarrollo productivo regional.


