El hackeo al Presidente y la ilusión de control

El incidente que afectó las cuentas del Presidente José Antonio Kast hace unas semanas
no es el problema. El problema es lo que deja en evidencia: en Chile creemos que estamos
protegidos, pero no lo estamos.
Hace décadas que la seguridad dejó de ser solo física. Hemos digitalizado el Estado, las
empresas y la vida cotidiana, pero la seguridad digital quedó atrás. Y como suele ocurrir,
confundimos avance tecnológico con control. No son lo mismo.
Aquí está el punto incómodo: la ciberseguridad no falla por falta de herramientas. Falla por
exceso de complacencia.
Ese es el verdadero riesgo.
Mientras se discuten leyes, regulaciones y marcos normativos, el riesgo crece en silencio.
La Agencia Nacional de Ciberseguridad estima en un 81% la probabilidad de ciberataques
millonarios en los próximos años. No es una alerta futura. Es una realidad objetiva frente a
nuestros ojos que simplemente no queremos priorizar.
Porque la ciberseguridad no compite bien por atención. No sale a la calle a marchar, no
genera votos, no da visibilidad inmediata. Solo importa cuando algo falla.
Y cuando falla, ya es tarde.
Si la vulneración de una cuenta presidencial no es suficiente para tomarse esto en serio,
entonces el problema no es técnico. Es cultural.
Chile no tiene un problema de hackers. Quizás tiene un problema de ingenuidad.
Christian Navarro
Miembro del Colegio de Ingenieros de Chile y de la Subcomisión I+D+I