Claudio Zaror, Profesor Emérito UdeC: Una ingeniería con sentido humano y compromiso social

“El Colegio puede y debe ser un espacio de encuentro, reflexión y orientación ética para la profesión”, señala, destacando además el enorme potencial de la Región del Biobío como polo universitario y de ingeniería a nivel nacional.
Con humildad y convicción, el académico Claudio Zaror recibió recientemente el reconocimiento como Profesor Emérito de la Universidad de Concepción, un nombramiento que distingue no solo una trayectoria académica de excelencia, sino también una forma de entender la ingeniería profundamente conectada con lo humano, lo social y lo ambiental.
“Uno nunca hace las cosas pensando en premios”, señala Zaror. Para él, la docencia y la investigación han sido siempre una elección de vida, guiada por la vocación más que por el reconocimiento. De hecho, destaca que la Universidad de Concepción cuenta con un cuerpo académico de altísimo nivel, donde muchas y muchos colegas han realizado aportes tan significativos como silenciosos. “Nunca lo pensé como algo esperable”, comenta, subrayando el carácter colectivo del trabajo universitario.
Sin embargo, este nombramiento adquiere un valor especial en el plano personal y familiar. De origen palestino —con sus cuatro abuelos provenientes de Belén— el profesor Zaror reconoce que este reconocimiento también tiene una dimensión simbólica profunda, en un contexto geopolítico complejo que ha marcado a su comunidad de origen. “Lo vivo como un bálsamo”, expresa, aclarando que no se trata de una lectura política, sino humana y emocional.
Desde lo académico, el reconocimiento permite visibilizar un eje central de su trabajo: la incorporación de la sustentabilidad, la ética, la responsabilidad social y el medioambiente en la formación y el ejercicio de la ingeniería. “La ingeniería no es solo cálculo o modelos matemáticos. Cada decisión técnica es también una decisión ética”, enfatiza, planteando la urgencia de recuperar esa dimensión que, a su juicio, ha sido relegada durante décadas.
El nombramiento como Profesor Emérito le permite además mantener un vínculo activo con la Universidad de Concepción tras su jubilación. Esta posibilidad resulta clave para seguir aportando a las nuevas generaciones, continuar el diálogo académico y mantenerse inserto en la vida universitaria. “Para mí, esto es oxígeno”, afirma, destacando el valor del contacto permanente con estudiantes y colegas.
Con más de cinco décadas de trayectoria vinculada a la UdeC, Claudio Zaror observa con orgullo el desarrollo sostenido de la Facultad de Ingeniería, especialmente en los últimos 20 años. Destaca la calidad del cuerpo académico, el impacto de iniciativas como Ingeniería 2030, la modernización de la gestión y una formación que hoy exige algo más que competencias técnicas: pensamiento crítico, innovación y conciencia del impacto social y ambiental de la profesión.
En este contexto, el profesor reflexiona también sobre el rol del Colegio de Ingenieros, señalando como uno de sus principales desafíos el fortalecer el vínculo con estudiantes y jóvenes profesionales. A su juicio, el gremio está llamado a ser un puente entre el mundo académico, el ejercicio profesional y los grandes debates del presente: desde la inteligencia artificial hasta las consecuencias sociales de la automatización y el desarrollo tecnológico.
“El Colegio puede y debe ser un espacio de encuentro, reflexión y orientación ética para la profesión”, señala, destacando además el enorme potencial de la Región del Biobío como polo universitario y de ingeniería a nivel nacional.
El reconocimiento como Profesor Emérito no representa un cierre, sino una continuidad. Una oportunidad para seguir impulsando una ingeniería con sentido humano, comprometida con la sociedad, el territorio y las futuras generaciones, valores que dialogan profundamente con el quehacer y la misión del Colegio de Ingenieros.
