Colegio de Ingenieros abordó mecanismos para prevenir y resolver controversias en contratos de obras públicas

Representantes del Ministerio de Obras Públicas, especialistas y autoridades del Colegio de Ingenieros de Chile analizaron la importancia de contar con contratos claros y mecanismos oportunos para resolver diferencias, evitar retrasos y fortalecer la capacidad del país para ejecutar proyectos de infraestructura.

El miércoles 2 de septiembre, el Colegio de Ingenieros de Chile A.G. realizó el conversatorio “Mecanismo de Resolución de Controversias de Contratos de Obras Públicas (DS MOP 75)”, instancia que reunió a representantes del sector público, especialistas y profesionales de la ingeniería para analizar los desafíos que surgen durante la ejecución de los contratos y las herramientas disponibles para abordarlos de manera oportuna.

La actividad comenzó con las palabras de bienvenida del presidente del Colegio de Ingenieros de Chile, Hernán de Solminihac, quien destacó la relevancia del tema para avanzar en el desarrollo de infraestructura y fortalecer la capacidad de ejecución del país.

“Chile necesita aumentar su inversión en infraestructura, pero tan importante como disponer de recursos y contar con una buena cartera de proyectos es tener la capacidad de ejecutarlos bien y oportunamente”, señaló.

Durante su intervención, De Solminihac explicó que los contratos de obras públicas son complejos por naturaleza, debido a que se desarrollan durante periodos prolongados, involucran a múltiples actores y están expuestos a condiciones que no siempre pueden anticiparse por completo. En este escenario, pueden surgir diferencias técnicas, económicas y contractuales entre las partes.

“El desafío no es pretender que nunca existan diferencias. El desafío es prevenir aquellas que podemos evitar y resolver tempranamente las que se produzcan, antes de que escalen y terminen afectando el desarrollo de las obras”, afirmó.

El presidente del Colegio de Ingenieros agregó que, para cumplir este propósito, se necesitan contratos claros, una adecuada asignación de riesgos, buenos antecedentes de licitación, proyectos suficientemente desarrollados y una gestión contractual profesional por parte del Estado y de las empresas contratistas.

Asimismo, advirtió que una controversia que permanece abierta durante meses o años deja de ser únicamente una diferencia entre el mandante y el contratista, pues puede generar mayores costos, retrasos, deterioro de las relaciones contractuales y postergar la entrega de infraestructura necesaria para las personas.

“Un buen sistema de resolución de controversias no beneficia solamente a los contratistas ni solamente al Estado. Bien diseñado, beneficia al sistema completo y, finalmente, al país”, enfatizó De Solminihac.

Diálogo entre el sector público, el mundo privado y la ingeniería

El encuentro contó con la participación de Joaquín Dagá Kunze, director general de Obras Públicas del Ministerio de Obras Públicas, quien abordó la importancia de disponer de mecanismos oportunos y eficaces para resolver controversias, dar continuidad a las obras públicas, disminuir la incertidumbre y fortalecer la colaboración entre el Estado y las empresas contratistas.

En el panel participaron también Loreto Silva, exministra de Obras Públicas, directora de empresas y socia de Escobar, Silva, Yanine y Facusse; Mauricio Castillo, presidente de la Comisión de Infraestructura Pública del Colegio de Ingenieros de Chile; y Juan Carlos Latorre, segundo vicepresidente de la institución y consejero del Consejo de Políticas de Infraestructura (CPI).

Durante la conversación se analizaron las posibilidades de mejorar los mecanismos contemplados en el DS MOP N.º 75, así como los aprendizajes que puede entregar la experiencia del sistema de concesiones en materia de resolución temprana de controversias.

De Solminihac planteó que el desafío consiste en avanzar desde una cultura centrada principalmente en solucionar conflictos hacia una gestión contractual capaz de anticiparlos y prevenirlos. Esto implica disponer de proyectos bien desarrollados, contratos equilibrados, responsabilidades definidas, una gestión adecuada de los riesgos y mecanismos técnicos, independientes y oportunos para resolver las diferencias.

“Un sistema contractual que prevenga y resuelva tempranamente sus diferencias es también una herramienta para mejorar nuestra capacidad de transformar proyectos en obras y las obras en mejores servicios para las personas”, sostuvo.

Confianza y capacidad de ejecución

El conversatorio permitió relevar que la prevención y resolución oportuna de las controversias no solo contribuye a evitar retrasos y sobrecostos, sino que también puede aumentar la confianza entre las partes, mejorar la productividad, atraer a más empresas y favorecer una mayor participación en las licitaciones públicas.

El diálogo técnico y la colaboración entre el sector público, el mundo privado y los profesionales de la ingeniería resultan fundamentales para avanzar hacia contratos más claros, prevenir conflictos y fortalecer la capacidad de Chile para concretar las obras de infraestructura que requiere para su desarrollo.

Al finalizar sus palabras, Hernán de Solminihac expresó su expectativa de que el encuentro contribuyera a generar propuestas concretas para seguir perfeccionando el sistema de contratación de obras públicas.

Revisa el conversatorio completo aquí: